El Principio de Incertidumbre
Por Manuel Zapatero
El principio
de incertidumbre desarrollado por Heisenberg (1927), postula que es imposible
conocer conjuntamente con exactitud, la posición y la velocidad de una
partícula. Cuanto mayor sea la precisión con que determinamos la posición,
menor será la de su velocidad.
Heisenberg
calculó la magnitud de esa inexactitud de dichas propiedades y con ello definió
el “principio de incertidumbre”, por el cual recibió el Premio Nóbel de física.
El
punto central de la física quántica es el concepto de incertidumbre. La palabra
incertidumbre está en todas partes y por ello la teoría quántica tiene una
estructura fundamentalmente probabilística es decir basada en la incertidumbre.
¿De que
le sirve a la naturaleza y a la humanidad la incertidumbre? Los humanos, como
observadores del mundo que nos rodea, juegan un papel central en la física
quántica. El proceso de definición en la física quántica precisa de la
participación de un observador consciente a un nivel fundamental. Nos interesa
conocer como funciona el universo y el principio de incertidumbre es un factor
clave de su funcionamiento.
Necesitamos
la incertidumbre para establecer relaciones afectivas, para aumentar nuestros
conocimientos, para fortalecer nuestra conciencia, y para desarrollar nuestra
autoestima. La incertidumbre ante el futuro, ha sido y será el motor que mueve
a la humanidad hacia delante. La seguridad absoluta en todos los órdenes es
parálisis, castradora de la personalidad y arrullo de vagancias.
¿Tenemos
certidumbre de alguien o de algo?
Para
conocer todo de alguien o de algo hay que interaccionar con ellos. Esta
interacción introduce siempre algún cambio en
el comportamiento de las personas o en las propiedades de las cosas. Por
ello aunque los cambios sean diminutos, siguen estando ahí y con estos cambios
creamos nuestra realidad.
El
complemento del principio de incertidumbre debe ser la tolerancia. La
tolerancia que como observadores, debemos aplicar al evaluar las acciones de
los demás. Cuanta más tolerancia demostremos con las personas, mejor llegaremos
a comprenderlas y estimarlas. Con ello reduciremos a valores probabilísticos
manejables la incertidumbre presente en nuestras vidas.